Introducción
La ganadería desempeña un papel fundamental en la economía brasileña, pero enfrenta constantes desafíos, como la Tristeza Parasitaria Bovina (TPB). Esta enfermedad, endémica en varias regiones, causa pérdidas económicas que incluyen mortalidad, reducción de la producción de leche y altos costos de control y tratamiento. Su alta prevalencia se relaciona con un clima favorable para la proliferación de garrapatas (SILVA et al., 2021).
La tristeza parasitaria bovina es una enfermedad causada principalmente por dos agentes patógenos: protozoos del género Babesia (como B. bovis y B. bigemina ) y la rickettsia Anaplasma marginale . Estos hemoparásitos afectan los eritrocitos, causando anemia hemolítica grave y, si no se trata, pueden provocar la muerte del animal. Los terneros que no han recibido calostro con anticuerpos contra la tristeza parasitaria bovina, el ganado adulto y aquellos que no han tenido contacto previo con los patógenos son más vulnerables a las formas graves de la enfermedad (SANTOS et al., 2017).
La TPB representa un desafío complejo para la industria ganadera nacional, que exige estrategias de control. Comprender los mecanismos de transmisión, junto con la aplicación de medidas preventivas y el diagnóstico temprano, es fundamental para minimizar el impacto económico de esta enfermedad (SANTOS et al., 2017; SILVA et al., 2021).
Etiología y transmisión
La garrapata Rhipicephalus (Boophilus) microplus es el principal vector de la enfermedad inflamatoria bovina (EIB), transmitiendo los agentes infecciosos a través de su saliva durante la ingestión de sangre. La transmisión de Anaplasma se produce biológicamente por la picadura de la garrapata, mecánicamente por la picadura de moscas hematófagas o incluso por vía transplacentaria, cuando vacas preñadas infectadas transmiten los patógenos a sus terneros durante su gestación. Cuando la garrapata ingiere sangre contaminada con A. marginale , esta se aloja en el intestino del vector y se transmite durante la ingestión de sangre (SANTOS, 2013).
La transmisión de Babesia se produce transestadialmente, lo que significa que el patógeno permanece en la garrapata (glándulas salivares y ovarios), por lo que una misma garrapata puede infectar a varios animales. Además, también se produce transmisión transovárica, lo que significa que los hemoparásitos infectan los huevos que se pondrán y se convierten en nuevas garrapatas, continuando así la transmisión de la enfermedad (FERREIRA, 2019).
La transmisión de la TPB se produce principalmente a través de vectores, pero también puede ocurrir iatrogénicamente, es decir, a través de agujas contaminadas, y en algunos casos, por vía transplacentaria. El manejo inadecuado y la alta densidad de población bovina son factores que contribuyen a la propagación de la enfermedad (BRITO et al., 2019).
Signos clínicos
Los signos clínicos varían según el agente causal y la respuesta inmunitaria del animal. Es importante destacar que las enfermedades tienen períodos de incubación distintos. Babesia , por ejemplo, manifiesta sus signos clínicos al inicio de la infección. Tras ingresar al torrente sanguíneo del animal, los primeros síntomas aparecen en un plazo de 15 días, lo que la convierte en una enfermedad muy aguda pero de corta duración. Anaplasma , por otro lado, presenta sus primeros signos después de 28 días y causa una disminución lenta y continua del hematocrito. La anaplasmosis es una enfermedad silenciosa y oportunista, ya que se manifiesta principalmente cuando los animales están debilitados (SANTOS, 2013; FERREIRA, 2019).
En la babesiosis aguda, los síntomas incluyen fiebre alta, anorexia, depresión, anemia severa, ictericia y hemoglobinuria. La forma cerebral de la babesiosis, causada por *B. bovis* , es poco frecuente pero bastante patológica, ya que causa principalmente síntomas neurológicos graves. La anaplasmosis se presenta con anemia severa y progresiva, ictericia y una incidencia de abortos, ya que ocurre transmisión transplacentaria. También causa pérdidas de producción, y si no se trata, puede llevar a la muerte de los animales. En general, el complejo de tristeza parasitaria bovina causa membranas mucosas pálidas, taquicardia, taquipnea, deshidratación, postración, pérdida de apetito y una caída en la producción, ya sea de carne o leche (SANTOS, 2013).
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la historia clínica, los signos clínicos, los hallazgos de la autopsia y las pruebas de laboratorio (principalmente, disminución del hematocrito y trombocitopenia). La microscopía de frotis sanguíneos (sangre periférica: punta de oreja o cola), teñidos con Giemsa o tinción panóptica rápida, permite identificar parásitos en los eritrocitos. Sin embargo, la PCR es ideal para detectar infecciones subclínicas, ofreciendo mayor sensibilidad y especificidad (SANTOS, 2013; BRITO et al., 2019; FERREIRA, 2019).
Prevención y control
La prevención de la fiebre parasitaria bovina se basa principalmente en el control de garrapatas y el manejo del rebaño. Es importante que el animal tenga contacto con la garrapata desde el inicio de su vida, ya que este contacto controlado permite el desarrollo de inmunidad natural contra los agentes patógenos. Otra ventaja de la exposición a la enfermedad a una edad temprana es la ayuda de la inmunidad calostral para combatir los agentes infecciosos, por lo que la enfermedad se presenta de forma más leve. Prácticas como el manejo adecuado de las pasturas y la selección de razas más resistentes, como Bos indicus , complementan el control de la enfermedad en el rebaño (SANTOS, 2013; SANTOS et al., 2017; SILVA et al., 2021).
Tratamiento
El tratamiento debe iniciarse inmediatamente después del diagnóstico. Para la babesiosis, los fármacos más utilizados son el diminazeno o el imidocarb, mientras que la anaplasmosis responde bien a la oxitetraciclina, la enrofloxacina y el imidocarb. En casos graves, pueden ser necesarias medidas de soporte como la transfusión sanguínea. El seguimiento veterinario es crucial para monitorizar la respuesta al tratamiento y prevenir complicaciones (SANTOS et al., 2019).
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Otra opción de tratamiento eficaz para la Babesia es... Ganavet Plus®Este medicamento, a base de diminazeno y fenazona, se utiliza para tratar la babesiosis, ya que combate el hemoparásito y ayuda a controlar la fiebre. La dosis recomendada es de 1 ml por cada 20 kg de peso corporal, administrada por vía intramuscular en una sola dosis. En casos graves, puede ser necesaria una segunda aplicación después de 48 horas.
Para el tratamiento de Anaplasma se recomienda lo siguiente:Diclotrilo®Este producto contiene un antimicrobiano de amplio espectro a base de enrofloxacino y un antiinflamatorio, diclofenaco sódico. Combate eficazmente la anaplasmosis y alivia la fiebre y el dolor, promoviendo una rápida recuperación y el bienestar de los animales. La dosis recomendada es de 1 ml por cada 20 kg de peso corporal y puede administrarse por vía intravenosa o intramuscular cada 24 horas durante 3 días consecutivos.
Y como terapia complementaria, recomendamosTurbovit B12®Este producto es un agente fortificante a base de cianocobalamina (vitamina B12). Estimula la producción de glóbulos rojos (eritrocitos), lo que ayuda en el tratamiento de la anemia causada por la tristeza parasitaria bovina. También estimula el apetito y ayuda a la recuperación de animales debilitados. La dosis recomendada es de 5 ml cada 24 horas durante 3 días consecutivos, administrada por vía intramuscular o intravenosa.
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Texto de: Aline M. Carvalho (Veterinaria)
Referencias bibliográficas
BRITO, LG, BARBIERI, FS, FERREIRA, TAA, CARNEIRO, DS, AMARAL, TM, FIGUEIRÓ, MR, OLIVEIRA, MCS. Transmisión congénita de Babesia bovis y Anaplasma marginale en la epidemiología de la tristeza parasitaria bovina . Embrapa Amazônia Oriental, Circular Técnica 48. Belém: Embrapa. 2019.
FERREIRA, TAA. Diagnóstico molecular y tasas de infección de Anaplasma marginale y Babesia bovis en rebaños bovinos y artrópodos parásitos en la Amazonia . Tesis de maestría en Biotecnología Aplicada a la Agricultura. Belém: Universidad Federal Rural de la Amazonia. 2019.
SANTOS, GB, GOMES, IMM, SILVEIRA, JAG, PIRES, LCSR, AZEVEDO, SS, ANTONELLI, AC, RIBEIRO, MFB, HORTA, MC. Tristeza parasitaria en bovinos de la región semiárida de Pernambuco . Pesquisa Veterinária Brasileira, 37(1), 1-7. 2017. https://doi.org/10.1590/s0100-736×2017000100001
SANTOS, GB. Estudio epidemiológico de la tristeza parasitaria bovina en rebaños de los municipios de Petrolina y Ouricuri, estado de Pernambuco . Tesis de maestría en Ciencia Animal. Petrolina: Universidad Federal del Vale do São Francisco. 2013.
SANTOS, LR, GASPAR, EB, BENAVIDES, MV TRENTIN, G. Tristeza parasitaria bovina: medidas de control actuales . En: ANDREOTTI, R., GARCIA, MV, KOLLER, WW. Garrapatas en la cadena de producción ganadera . Campo Grande: Embrapa. 2019.
SILVA, TF, ALVES-SOBRINHO, AV, DE LIMA, LFS, ZIEMNICZAK, HM, FERRAZ, HT, LOPES, DT, DE SOUZA RAMOS, DG Tristeza parasitaria bovina : Una revisión. Investigación, Sociedad y Desarrollo, v. 10, n. 1, pág. e15410111631-e15410111631, 2021.
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